La importancia de la toma de decisiones

3 Dic

Toma de decisionesConsidere la siguiente situación:

Su grupo ha recibido la oferta de una gran suma de dinero por continuar haciendo el trabajo que hacen. El único detalle es que los fondos son ofrecidos por un grupo mucho más radical que el suyo. Si se acepta el dinero, se dañarán seriamente algunas de las relaciones que les ha tomado años construir – relaciones que le permiten al grupo hacer muchas cosas. ¿Aceptaría la donación y se vincularía con el grupo más radical?

O esta otra:

Recientemente se ha anunciado un puesto para subdirector de la organización. Julia, quien ha sido voluntaria en la organización por mucho tiempo (y que además es una amistad confiable), ha solicitado ese puesto, y le ha hablado a usted sobre su entusiasmo por tener esa posibilidad. ¡Estupendo! – excepto que usted ha recibido el currículum vitae de otra mujer, la cual es, objetivamente, una candidata mejor y que aportaría mucho más las habilidades necesarias para el grupo. Usted sabe que Julia haría un buen trabajo, pero sospecha que la otra candidata sería incluso mejor. ¿Qué haría?

¡Ah! Tomar decisiones. Es una de las tareas más básicas del liderazgo, y aun así una de las cosas que nosotros, como líderes, queremos evitar. Decidir es limitar posibilidades; decir “no” a algunas opciones; rechazar. Además, cuanto tomamos una decisión, hay consecuencias; y esas consecuencias cuando no son lo que esperábamos, entonces pudiéramos ser culpados –ya sea por nosotros mismos o por alguien más.

Al mismo tiempo, una decisión bien tomada ayuda a la organización a caminar en la dirección correcta; una decisión bien pensada puede ser muy valiosa para el grupo. En una decisión importante, los riesgos pueden ser muy altos – lo cual es una razón, tal vez, por las que este proceso nos ha quitado el sueño en las noches.

IMPORTANCIA DE LA TOMA DE DECISIONES
¿Cuáles son las implicaciones de las decisiones que tomamos? Las consecuencias directas de nuestras decisiones pueden ser obvias, pero además, es importante recordar:

  • Nuestras decisiones afectan a las personas. Casi toda decisión que tomamos afecta a diferentes personas de una manera u otra. Es importante estar consciente de la influencia que nuestras decisiones tienen y entender cuál será el costo humano.
  • Las decisiones que tomamos demuestran nuestros valores. Nuestros actos testifican más poderosamente que nuestras palabras acerca de lo que creemos. Por ejemplo, si un senador habla a favor de los “valores familiares”, pero tiene antecedentes de relaciones extra-maritales bien documentadas, seremos muy escépticos de los valores en los que declara creer.
  • Nuestras decisiones establecen un ejemplo para aquellos que nos siguen. Como líderes, debemos entender que lo que decimos y hacemos será visto por nuestros seguidores; que nuestras acciones serán copiadas y modificadas por aquellos que nos respetan. Por ejemplo, si se sirve alcohol o no en un evento de recaudación de fondos, se está envía un poderoso mensaje a aquellos a quienes asisten, y éste puede ser copiado por otros que lleven a cabo eventos similares. En un sentido muy realista, “seguir al líder” es un juego que muchas personas continúan jugando a lo largo de sus vidas.
  • Demuestra el deseo de liderar. Al tomar decisiones, les indicamos a nuestros seguidores que tenemos la voluntad de tomar las riendas, dirigir la acción y hacer las cosas. Hemos demostrado que tenemos la voluntad de arriesgarnos y de aceptar las consecuencias de nuestros actos.
  • No decidir es una decisión en sí misma.

Debido a que la toma de decisiones es una parte importante del liderazgo, además de ser algo que no podamos evitar, es buena idea saber la mejor manera de sobrellevar el proceso. El primer paso para hacer eso es entender cuáles son las posibilidades.

TIPOS DE TOMA DE DECISIONES: ¿QUIÉN DECIDE?
¿Al ser momento de tomar una decisión, quién la toma? ¿Las decisiones deben tomarse por una sola persona, por un comité o por el grupo entero? Cada uno de estos métodos es válido y cada uno puede ser apropiado para un grupo bajo diferentes circunstancias. En general, al determinar quién tomará las decisiones de la organización, se debe considerar lo siguiente:

  • La importancia que el grupo percibe acerca de la decisión
  • El tiempo disponible para tomar la decisión
  • El número de otras decisiones que se han tomado
  • El grado en el que la decisión requiere habilidades especializadas
  • El interés y tiempo que otros tienen en la toma de decisiones

Cuando la decisión es importante, cuando hay suficiente tiempo, cuando otros asuntos no están presentes, cuando hay menos habilidad especializada involucrada y cuando otros expresan su interés en tomar la decisión, son todas situaciones en las cuales la toma de decisiones descentralizadas o una decisión en grupo puede ser apropiada. No obstante, cuando existen condiciones opuestas – en una emergencia, por ejemplo, o cuando la información de expertos necesita procesarse o cuando a nadie le importa mucho – puede ser mejor que un grupo más pequeño, o hasta por una sola persona, tome la decisión.
Hay tres paradigmas básicos de la toma de decisiones que el grupo puede seguir, cada uno de los cuales tiene sus propias variantes, y cada uno de los cuales puede ser apropiado para una organización bajo diferentes circunstancias:

Una sola persona decide.
Cuando una sola persona tiene la responsabilidad de tomar una decisión, la decisión puede tomarse con o sin la aportación de otros miembros del grupo. Las decisiones tomadas sin aportación con mayor frecuencia son tomadas por líderes o expertos o simplemente por la persona más involucrada en el tema. Por ejemplo, un asistente administrativo que está escribiendo el boletín de la organización puede ser que no pida opinión respecto a qué tipo de fuente utilizar; simplemente la elegirá.
Aunque esta opción puede sonar un poco dictatorial y recordarnos que ese jefe a quien REALMENTE detestamos, a veces, es la opción que tiene mayor sentido. Toda organización funciona gracias a las miles de pequeñas decisiones hechas por sus miembros todos los días. Algunas son muy pequeñas, tanto que hasta la persona que las toma apenas las nota –cómo se contesta el teléfono, cómo se firma una carta, qué colores de papel de comprar, etc. Debido a la cantidad de decisiones que se toman, simplemente no es realista pensar que vamos a discutir toda decisión con todas las personas en el grupo.
Una persona que decide con aportación puede preguntar al grupo entero sobre lo que piensa; pedir a un pequeño grupo (como el consejo asesor) sus recomendaciones; o buscar a algunos individuos con experiencia en el tema.
Finalmente, es importante para los líderes saber cuándo es más apropiado dejar las decisiones a otros. Si un líder no sabe cuándo delegar, su tiempo (y potencialmente, el tiempo de mucha gente) será consumido por muchos detalles que pudieran ser mejor manejados por otros. Por ejemplo, el director ejecutivo puede decidir qué deben decir las cartas del consejo asesor para los miembros, pero dejar tales decisiones como quién compra el papel, en qué tienda, etc., al gerente de la oficina.
Además, si otros miembros de la organización sienten que tienen algo de poder o “qué decir” en el grupo, será más probable que inviertan su tiempo y energía en lo que están haciendo. Un líder que toma todas las decisiones se priva a sí mismo de la experiencia de su personal y priva al personal de la capacidad de crecer y realizar aportaciones significativas a la organización.
¿Cómo puede evitar un líder el fenómeno de la “micro-administración”, la cual puede ser sumamente perjudicial? A continuación, presentamos varias de las cosas que pueden ayudar:
Comunicación abierta con los demás en la organización. Simplemente no hay sustituto para hablar con las personas y aprender de sus fortalezas, debilidades y el nivel de responsabilidad con el cual se sienten cómodos. La comunicación con los seguidores es muy importante: no hay en absoluto un sustituto para una comunicación clara y abierta entre un líder y sus seguidores.
Reconocer las habilidades. Si un miembro de la coalición trabaja tiempo completo como diseñador gráfico, se le puede pedirle que diseñe un logo para el grupo. El líder inteligente sabe que a veces, la mejor decisión que puede tomar es pasar la decisión a alguien más preparado que él mismo. Debemos recordar: todos somos seguidores en algunas cosas.
Igualar las oportunidades con la experiencia. Se debe comenzar dándole a los seguidores una pequeña cantidad de libertad y poder para tomar decisiones; a medida que van creciendo y llegan a estar listos para una responsabilidad mayor, se les debe otorgar. Uno no empieza a leer con Cervantes; uno comenzó con libros del alfabeto y similares. Las aptitudes para la toma de decisiones tardan tiempo en desarrollarse también; con el tiempo, el líder inteligente da más y más poder de decisión a un seguidor que muestra estar listo para eso. Un líder no solamente permite a un seguidor desarrollar sus aptitudes lenta y cuidadosamente, sino que le permite hacerlo de una manera que no ponga una cantidad agobiante de presión en él mismo (o demasiadas preocupaciones para el líder).

Un grupo decide por consenso.
En un consenso, el grupo entero convendrá en tomar ciertas acciones. Hay diferentes variantes sobre esto también. Por ejemplo, hay un consenso “sólido”, en el cual todos tienen que convenir; es decir, cada miembro dirá o escribirá “Sí, estoy de acuerdo en que debemos hacer eso”. También vemos consensos “blandos”, donde todos pueden no estar de acuerdo, pero al menos no objetan vocalmente. El consenso “blando” es muy común, especialmente cuando los grupos tienen mucho que hacer. Este dice, “está bien, podemos vivir con eso, por lo tanto, pasemos al siguiente asunto”.
Sin embargo, hasta el consenso “blando” puede ser difícil de alcanzar cuando los grupos crecen. A veces, es muy difícil lograr que dos personas, mucho menos doscientas, convengan en algo, Por esta razón, muchos grupos pasan a la tercera posibilidad:

Un grupo decide por medio de votación.
Cuando las personas votan, hay varias formas de determinar el voto mínimo necesario. El voto mínimo puede ser:
Una pluralidad – es decir, el mayor número de votos se lleva la decisión, aun si ese número es menor a la mitad de los votos totales. Las pluralidades se usan en casos donde hay tres o más posibilidades a escoger.
Una mayoría simple – más de la mitad de los votos son emitidos para la misma cosa.
Dos terceras partes o más del voto a favor de cierta opción.
Una cuarta posibilidad, que vale la pena mencionar brevemente, es aquella decisión que puede lograrse haciendo uso de más de uno de estos tipos. Por ejemplo, un grupo puede inclinarse al consenso. Si no puede lograrse, entonces puede ser por voto – o puede decidirse analizar el tema un poco más antes de llevar a cabo una votación.

¿CÓMO TOMAR DECISIONES?
Entonces, ¿qué debe hacer el líder para tomar decisiones? Aunque cada líder tiene un estilo distinto, los siguientes pasos son útiles en la mayoría de las circunstancias, especialmente para decisiones mayores y más importantes.
Decidir quién decide. Esta es una decisión generalmente tomada por el líder. Podría considerar la lista de características listada en ¿Quién debe decidir? arriba mencionada para ayudarle con esta decisión inicial.
Ver por la conformidad de las personas. Si la decisión se tomará por un grupo de personas, es tarea del líder de grupo asegurarse que el nivel de conformidad sea alto entre los participantes. Es difícil para muchas personas hablar abiertamente en un grupo, especialmente si no conocen bien a los otros miembros. Recuerde: el silencio de los miembros del grupo es una perdida automática para la organización. Vea el Capítulo 17, Sección 6: Generar y elegir soluciones(Ref. Fuente); ahí se ofrecen algunos consejos útiles sobre el tema.
Una vez que hemos preparado el terreno, digámoslo así, estamos listos para empezar a ver la situación que tenemos enfrente. Quienes toman decisiones deben:
Ver la decisión como parte de una visión global. Es fácil quedarse atrapado en el momento. Sin embargo, es importante ver qué lugar tiene la decisión en el “panorama general” de lo que se está haciendo. Simplemente, quienes toman decisiones tienen un entendimiento básico sobre cómo esta decisión afectará el asunto en el cual se está trabajando, así como a la organización en conjunto.
Recabar información. La información puede provenir de una amplia variedad de fuentes –de la prensa, de personas afectadas por el problema, de gente que tiene mucha influencia en la comunidad, de estadísticas y de muchas otras fuentes. No obstante, lo importante es recordar que cualquier cosa que se haga, no se debe pasar por alto demasiado rápido este paso. Es muy probable que nos arrepintamos de una decisión desinformada (o mal informada). Por tanto, se debe tratar de encontrar todo lo que se pueda sobre la decisión y sus consecuencias, incluyendo:
El resultado probable
Resultados posibles
Efectos secundarios
Soluciones posibles
Las opiniones de otros sobre la decisión y sus posibles soluciones
Las ideas de otros que han pasado por experiencias similares
Aunque sugerimos recabar tanta información como sea posible, se debe entender que probablemente no se tendrá toda la información que se desea cuando se tome una decisión. Francamente, puede ser que nunca haya un momento en que se tenga toda la información, y esperar mucho puede estancar el proceso, lo cual no es útil para nadie. Por lo tanto, cuando se cuente con la información que se considere esencial, o que esté disponible, probablemente ya se está listo para continuar con el siguiente paso.
Considerar todas las soluciones posibles. Usando toda la información que se haya recabado, se debe hacer una lista de las decisiones imaginables.
Si la decisión requiere un sí/no o cualquiera de los dos o una respuesta, este paso es menos necesario, pero incluso así, no se debería ignorar completamente. Una decisión que parece ser una simple elección de esto o aquello puede en realidad tener otras posibilidades escondidas bajo la superficie.

¿CUÁL ES LA LECCIÓN AQUÍ?
Cuando sopesamos las opciones, no debemos ser de mente cerrada.
Si hay muchas posibilidades, este punto es todavía más importante. Si usted, el líder, ha decidido tomar esta decisión por cuenta propia, sugerimos que consulte con otros sobre este punto, para ver lo que los otros sugieren. Puede ser que hasta se considere hacer una sesión de lluvia de ideas en la que varias personas se reúnan y traten de pensar en tantas posibilidades como imaginen. Las técnicas de lluvia de ideas y generar elegir soluciones o también se puede consultar las Herramientas al final de esta sección.
Evaluar las posibilidades.
Cuando se ha preparado una lista de opciones posibles, es necesario sentarse a evaluar cuáles tienen mayor sentido para la organización en ese momento. Las preguntas que se debe hacer quien toma decisiones incluyen:
¿Cuánto tiempo y esfuerzo tomarán cada una de estas opciones?
¿Qué podemos hacer financieramente?
¿Qué podemos hacer políticamente?
¿Qué opciones NO queremos seguir en absoluto?
¿Qué información todavía nos falta que pudiera cambiar nuestra decisión?
¿Cuáles serán las reacciones probables de otros miembros de nuestro grupo?
¿Cuáles serán las reacciones probables de la gente fuera de nuestro grupo?
¿Cuál parece ser la mejor opción para nuestro grupo en este momento?
Hay una forma que se puede usar para anotar las respuestas a estas preguntas la cual está disponible en Herramientas. A veces, una decisión es más fácil cuando tenemos todas las ideas organizadas frente a nosotros, en tinta.

Decidir. Después que se tiene la información y se han evaluado las posibilidades, finalmente es tiempo de decidir. Si se han seguido de cerca los pasos descritos en este capítulo, la decisión debe ser bien clara –aun cuando no siempre es fácil, y aun si el remordimiento todavía se encuentra presente. Aceptémoslo, las opciones rara vez son fáciles en cualquier aspecto de nuestras vidas; desafortunadamente, nuestras labores para nuestras comunidades no son diferentes a eso.
Darle seguimiento a la decisión. Finalmente, es responsabilidad de quienes toman las decisiones asegurarse de que éstas se lleven a cabo y de que todo el trabajo hecho no se pierda.

CAMBIAR LA ESCALA DEL PROCESO
El proceso de toma de decisiones, como se describe arriba, se enfoca principalmente en decisiones mayores y más difíciles, con consecuencias que pesan principalmente en los líderes y que tienen un gran efecto sobre la organización entera. Sin embargo, el proceso también puede ser usado en pequeña escala, usando las partes que son más necesarias de una manera más casual día a día.

UNA ÚLTIMA PALABRA: DECIDIR NO DECIDIR
A lo largo de esta sección, hemos discutido la importancia de una buena decisión. Sin embargo, hay veces cuando se deja de lado una decisión o se evita por completo. ¿Por qué pasa esto?
Bueno, cuando nos enfrentamos a una situación difícil, no deberíamos apresurarnos a tomar una decisión y negarnos a aportaciones de otras personas y a la discusión. Esto puede verse más “impulsivo” que decisivo y puede tener consecuencias negativas para el grupo. Por ejemplo, podríamos haber decidido antes de tener toda la información importante o antes de que todos tuvieran la oportunidad de explicar totalmente sus puntos de vista o de abordar los términos de una decisión con la cual no estaban de acuerdo.
Entonces, a veces, la decisión consciente de “no decidir” puede ser el camino a seguir. Después de una cuidadosa deliberación, quien está involucrado en la toma de decisiones puede decidir que es mejor esperar hasta que haya más información disponible o hasta que los miembros hayan tenido oportunidad de “calmarse” si acaso ha tenido lugar un intenso debate sobre el tema.

PARA RESUMIR
Tomar decisiones y supervisar a quienes toman decisiones detrás de uno, son dos tareas básicas del liderazgo. Al sistematizar la forma en que se toman las decisiones, se puede asegurar que cada decisión sea la mejor posible. Los miembros de la organización agradecerán una forma sistemática y justa en la toma de decisiones, y la organización se beneficiará cabalmente de la destreza del líder para decidir.

Autor: Jenette Nagy
Fuente: http://ctb.ku.edu/es/Toma de decisiones

Enlace

Encuesta

27 Nov

Con el objeto de seguir creciendo, hemos preparado una encuesta que nos permitirá orientar nuestras acciones. Agradeceremos a cada uno de Uds. si nos regalan unos minutos de su valioso tiempo para completarla. Sus opiniones son muy valiosas para nosotros.

 

Cuando mirar a los ojos es parte del éxito

29 Oct
La expresión de los ojos

Podemos decir muchísimas cosas sólo con los ojos.

Durante una conversación (e incluso cuando observamos desde lejos a alguien) la atención de las personas se centra principalmente en la cara. Cerca del 80 por ciento del tiempo que nos ven, las miradas se dirigen a nuestro rostro. Y de todo el tiempo que nos miran a la cara, la mayor parte la atención se centra en los ojos

Dicen que “Los ojos son el espejo del alma”. En muchas ocasiones pueden revelar nuestros sentimientos más íntimos. Se puede “fulminar con la mirada” e incluso hay “miradas que matan”. Muchas frases y decires aluden al valor de los ojos como expresión. Cuando nos sorprendemos es natural abrir los ojos en forma desmesurada, cuando nos enojamos ellos se tienden a cerrar, si algo nos agrada las pupilas se dilatan, en cambio si algo nos disgusta, las pupilas se contraen. Tanto la dilatación como la contracción de las pupilas son gestos involuntarios que muchos vendedores utilizan para prever la aceptación de sus productos por parte de sus posibles clientes.

Hay investigaciones relacionadas con la expresión ocular desde la dilatación de la pupila como respuesta a  diversas situaciones, estimulación mediante los ojos, de primates y otros animales. También se ha realizado análisis de conducta humana frente a parámetros relacionados con los ojos y la mirada.

Hacia dónde dirigimos la vista, el tiempo que permanecemos mirando, la distancia entre nuestros ojos y la persona (u objeto) dicen mucho acerca de nosotros.

Hay factores determinados culturalmente, por ejemplo, el que los árabes utilicen lentes obscuros para regatear precios no es una casualidad. Es comúnmente sabido en Arabia que si el vendedor puede ver los ojos del comprador la expresión de estos puede echar por tierra un buen negocio.

Las diferencias interculturales relativas al comportamiento visual son considerables y algunas veces importantes. El antropólogo Edward Hall ha observado que los árabes se paran muy cerca para conversar y se miran intensamente a los ojos mientras hablan. Los ingleses en cambio, a no ser que estén muy cerca, fijan intensamente los ojos en los de su interlocutor y realizan menos movimientos con la cabeza ya que sus parpadeos y la mirada fija señalan que están prestando atención. La costumbre norteamericana es variar continuamente la dirección de la mirada de un ojo a otro o apartar totalmente los dos del rostro.

Hay factores que son genéticos, como los estudios que proponen que los bebés responden a estímulos de ojos e incluso de dos manchas semejantes a ojos dibujadas sobre una hoja de papel.

En el caso de las investigaciones del Psicólogo Ralph Exline, de la Universidad de Delaware,se observó que los monos Rhesus también reaccionan violentamente cuando otro mono o un ser humano los mira fijo. En recientes experimentos de laboratorio, se investigó la comunicación a nivel hombre-mono, referente al comportamiento del ojo.

Se pudo comprobar que los simios respondían pacíficamente ante estímulos de una persona que se acercaba a ellos con los ojos cerrados, aun cuando la persona sacudiera fuertemente la jaula, el mono observaba, más bien con curiosidad, sin embargo, si la persona se acercaba mirándolos fijamente, ellos respondían alterados, con actitud agresiva.

En 1957 un empresario contrató a una persona para que estuviese mirando fijamente a sus empleados, generando así una presión psicológica que les obligaba a mantenerse trabajando sin descanso.

En los seres humanos, los estudios comprueban que el no mirar a los ojos del interlocutor genera una serie de ideas que hablan mal de la proyección de la persona. “Que es tímido”, “Que no le interesa lo que le estoy diciendo”, “Que me está ocultando algo”, “Que es inseguro”, “Que es mal educado”, “Que es irrespetuoso”, “Que me está mintiendo”. Evidentemente, todas estas ideas son negativas.

Las personas percibidas como “seguras de sí mismas” y “ganadoras” son aquellas que hacen más contacto visual positivo. Quienes no manejan este poderoso hábito –de mirar a los ojos—hacen contacto visual apenas un 30 por ciento del tiempo. Y al revés: quienes sí se proyectan bien en este ámbito, suelen hacer contacto visual aproximadamente un 70 por ciento del tiempo, y “juegan teatralmente” con el otro 30 por ciento.

Así es que si desea proyectar una imagen de éxito y seguridad, desea aprovechar las ventajas de conocer mejor a su interlocutor sin necesidad de muchas preguntas o desea producir algún tipo de respuesta específica entre sus colaboradores o con su pareja, lo mejor es que adquiera el hábito de cuidar la expresión de sus ojos y observar atenta y disimuladamente los de su interlocutor.

Nueva Ley de Re-emprendimiento

29 Oct

Logrado ley reemprendimiento

Pronto les contaremos más acerca de esta noticia, en qué consiste la ley y cómo funciona.

No te rindas

7 Jul

Mario BenedettiNo te rindas, aun estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,

porque no hay heridas que no cure el tiempo,

abrir las puertas quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa, ensayar el canto,

bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque cada día es un comienzo,

porque esta es la hora y el mejor momento,

porque no estas sola,

porque yo te quiero.

Trabajo decente

29 Jun

Este es uno de los puntos que todo emprendedor, como futuro empresario, deben tener muy presente. ¿Cuál es mi conciencia social respecto del trabajo? ¿Valoro lo que me producen mis trabajadores? ¿Les retribuyo como corresponde, no sólo en el aspecto monetario?

En la medida que seamos capaces de generar trabajo decente, tendremos gente más comprometida a nuestro lado, que contribuirán felices a hacer crecer nuestro negocio.

Da qué pensar ¿no?

Les invitamos a ver este video de la OIT

Identifica tus fortalezas y debilidades

28 Jun

Conócete, acéptate, supérate

Fortalezas y debilidades

Ser capaz de citar tus fortalezas y debilidades para una entrevista de trabajo, puede ayudarte a conseguir un nuevo empleo, pero no se trata solo de tener tu técnica para la entrevista finamente pulida. Saber cuáles son tus puntos fuertes y cuales los débiles, te ayudará no sólo a crecer individualmente, sino que también podrás fomentar y mejorar tus relaciones personales y profesionales.

Pasos:

1) Mira tus “fortalezas y debilidades” más que como una simple técnica de  entrevista.

Cada uno de nosotros posee ciertas fortalezas y debilidades, y éstas a menudo dictan la forma en cómo atacamos y nos enfocamos en la vida. Para muchos de nosotros, saber dónde somos mejores y donde no lo somos tanto, no es necesariamente fácil, sobre todo viviendo a las expectativas de otros, ya sea en lo social o profesional.
Cuando hacemos lo que otros esperan que hagamos, a veces pasamos por alto comprendernos a nosotros mismos, y no sacamos el máximo provecho de nuestros talentos. En las entrevistas de trabajo hacen éstas preguntas como una prueba para descubrir si la persona en cuestión, se ajusta a lo que busca su compañía. Tienes que preguntarte a ti mismo para saber qué tan bien te conoces, y si estás a la altura de tu potencial.

  • Las fortalezas son consideradas los talentos, las habilidades innatas y deseos que se tienen. En otras palabras, estás son las cosas de las que te gustaría poder decir: ” Siempre he tenido la capacidad de…”. Las fortalezas no deben confundirse con las habilidades, las cuales pueden ser aprendidas o mejoradas (por ejemplo, la confianza y la asertividad son habilidades).
  • Las debilidades son consideradas algo sobre ti mismo, las cuales tienes el poder de mejorar. Y saber acerca de ellas, se considera un indicador evidente de que eres consciente de ti mismo. También pueden ser las competencias sociales o profesionales. En cualquier caso, requieres un esfuerzo activo para cultivarlas o mejorarlas. A menudo este aspecto se trata de “aprender las lecciones de la vida” y no repetir los mismos errores, otras veces se trata de hacer un esfuerzo para superar la falta de habilidades.

2) Considera cómo respondes en ciertas situaciones que requieren acción, pensamiento y conocimiento.

Antes de ser más concreto y “analítico”, necesitas controlar tus reacciones espontáneas. La razón de hacer esto, es que las reacciones espontáneas te dicen mucho acerca de ti, y te revelan cómo reaccionas en las situaciones normales e intensas. Hazte a ti mismo la siguientes preguntas de abajo, sobre cómo responderías y usarías tus instintos.

Haz esto en una lista (llámala Lista 1), pero no pases mucho tiempo pensando en tus respuestas:

  • Piensa en una situación difícil en la que ha sucedido algo malo, como un avión cayendo en medio de una turbulencia, o un niño que repentinamente sale corriendo por delante de tu coche, pero que te detuviste justo a tiempo: ¿Cómo reaccionaste cuando te enfrentaste a la situación espontánea? Tal vez tomaste el control, observaste con calma y te mantuviste centrado en la posible acción que tomarías, o tal vez tu sentido del humor ayudó a los demás a sentirse  mejor.
  • Estos son los tipos de situaciones en que puedes ver que tan fuerte eres. Si reaccionaste llorando incontrolablemente, sintiéndote impotente acerca de qué hacer o pensaste en golpear a otros, entonces mantener el autocontrol en una situación difícil, es algo que tienes que trabajar mucho.
  • Piensa en situaciones menos difíciles, y que siguen siendo difíciles para ti, pero en las cuales no estás entre “la vida y la muerte”: Por ejemplo, ¿cómo reaccionas cuando entras en un lugar lleno de gente? ¿Quieres animarte a conocer a todo mundo, o quieres encontrar un rincón tranquilo, lejos del ruido y esperar conectarte con una sola persona? Ambos comportamientos pueden tener éxito; tu capacidad para sentirte cómodo y tu probabilidad de presentarte a ti mismo de manera positiva a los demás. En cada caso, se podría decir que desde el punto de vista de las fortalezas, la persona que se conecta con otros es fuerte para ganarse otras personas. En cuanto a la falta de confianza o timidez en estas situaciones, son habilidades que pueden ser aprendidas.
  • Piensa en un momento en el que estuviste en cierto lugar y tuviste que reaccionar de inmediato: ¿Qué tan rápido aprendes y te adaptas a las nuevas situaciones? ¿Eres rápido para pensar y responder, cuando un compañero de trabajo te hace un comentario sarcástico? ¿Aprendes de tus errores o te lleva varios tropiezos aprender de ellos? Algunas personas suelen aprenden más rápido que otras en determinadas situaciones.

3) Piensa en un momento en el que tuviste que tomar una decisión, pero que te faltaba conocer todos los hechos.

Si seguiste adelante y tomaste una decisión sin considerar tu fortaleza, podrías ser que estabas adoptando medidas prácticas, con el fin de aclarar una situación, mientras que la debilidad podría haber estar fallando para darse cuenta de todos los problemas.

Por otro lado, si estabas esperando hasta tener más datos para tomar una decisión, tu fortaleza estaba analizando claramente, mientras que tu debilidad se encontraba demasiado cautelosa. La capacidad de tomar decisiones es una buena prueba de las fortalezas y debilidades, y si encuentras un punto débil en esta área (la mayoría de la gente si es demasiado rápida para saltar a las conclusiones, o no son capaces de tomar una decisión del todo), hay muchas maneras de mejorar tu capacidad de tomar decisiones, por lo que no debes desesperarte.

4) Considera tus deseos.

Tus deseos o anhelos dicen mucho acerca de ti  y pueden indicar dónde están tus verdaderos talentos, incluso si  has estado pasando mucho tiempo negándolos.

Hay incontables historias de personas que persiguen una carrera en particular, porque es lo que su familia esperaba, y se convierten en doctores o en abogados, en vez de estudiar lo que ellos querían. Suprimir tus deseos, a veces puede ser una forma de reprimir tus verdaderos puntos fuertes. Al igual que antes, haz una lista (lista 2) de tus deseos o anhelos en la vida:

  • ¿Cuáles son tus deseos en la vida? Ya sea que estés aplicando para tu primer empleo, o estés  jubilado, siempre debes tener metas y anhelos en la vida. Determina lo que te hace feliz.
  • Considera qué quieres hacer para completar aquellas actividades o metas, y lo que se necesita para llegar a ellas.
  • ¿En qué tipo de actividades encuentras satisfacción? Haz una lista de las actividades o cosas que te hacen feliz y que te proporcionan placer. Estas son algunas áreas fuertes para ti.
  • ¿Cuándo te sientes con energía y motivado? Considera todas esas veces en tu vida en que te sientes listo para ganarte el mundo, o que estas inspirado para ir al siguiente nivel. Las áreas que te inspiran y motivan  son por lo general en las que eres más fuerte.

5) Anota las áreas, tanto de tu trabajo y vida, en las que crees, o piensas que son tus áreas fuertes y débiles.

Ésta vez concéntrate en como ves actualmente tus propias fortalezas y debilidades. Toma como base lo que estás haciendo en tu vida ahora mismo, tanto en lo personal como en lo profesional, en lugar de mirar hacia el pasado o tus deseos. Y recuerda que nadie está calificando esta “prueba” o juzgando tus respuestas, así que sé honesto. Puedes elaborar dos columnas con los títulos de “fortalezas” y “debilidades” y escríbelas como te vengan a la mente.

Esta será la lista 3.  En seguida:

Compara ésta lista con las listas 1 y 2. ¿Coincidieron y encontraste algunas sorpresas? Por ejemplo, ¿creíste que eras fuerte en un área, pero en la lista 1 no parece ser el caso? Este tipo de desajuste se produce cuando estás diciéndote a ti mismo que eres de cierta forma, pero en una situación desafiante demuestras tu verdadero carácter. ¿Qué hay de los desajustes entre la Lista 2 y Lista 3? Este desajuste último, puede ocurrir cuando has tratado de hacer las cosas en tu vida basándote en las expectativas de otros, o de tus propias ideas sobre lo que debías hacer o a causa del perfeccionismo, mientras que tus deseos y reacciones reales han sido bastante diferentes.

6) Considera cualquier posibilidad de sorpresa, o diferencias a través de las listas que has hecho en pasos anteriores.

Reflexiona sobre por qué crees que algunas de las fortalezas y debilidades han resultado ser diferentes. ¿Es posible que pienses que disfrutas de ciertas cosas, o que estás motivado por algunas, pero en realidad no lo estás?

Concéntrate en aquellas áreas que son diferentes y trata de identificar las situaciones que ocupan esa área. Por ejemplo, ¿escribiste en la segunda lista que aspiras a convertirte en cantante, pero en la tercera lista dijiste que querías ser doctor? Mientras que un doctor cantante podría ser una gran novedad, las dos profesiones difieren considerablemente. Averigua qué área te motiva realmente a largo plazo.

7) Haz que un amigo cercano o un miembro de la familia te proporcione una retroalimentación. 

Aunque el auto-examen puede darte ciertas respuestas, obtener una opinión externa te ayudará también a consolidar tus observaciones, o puede romper algunas ilusiones.

Pide retroalimentación de tus listas. Haz que la persona externa revise y comente sobre tus listas. Los comentarios y preguntas útiles pueden incluir: “¿Qué te hace pensar que no actúas con rapidez en situaciones de emergencia?” El observador externo puede recordarte un caso en que fuiste el héroe del día durante una emergencia, mientras que tal vez lo olvidaste.

8) Pídele a un profesional que te ayude a determinar tus fortalezas y debilidades.

Hay empresas dedicadas a los perfiles psicológicos, a menudo unidas a las agencias de reclutamiento. Por un precio, puedes tomar las pruebas y que el personal de psicólogos revise tu personalidad y perfil profesional. Encontrarás lo que ellos consideran que son tus puntos fuertes y débiles, como resultado de las pruebas que se han investigado y reunido acerca de ti.

Una buena prueba debe ser extensa, especialmente en la parte del perfil de la personalidad. Después de tomar una prueba de este tipo, asegúrate de hablar directamente con el psicólogo, y posiblemente, elaborar un plan de acción junto con él, de cómo puedes trabajar para mejorar tus fortalezas y/o trazar un plan para superar ciertas debilidades en particular, que pueden estar saboteando tu eficacia en el trabajo, o en situaciones personales.

9) Reflexiona y determina cómo te sientes acerca de las fortalezas y debilidades que has identificado.

Decide si necesitas o quieres trabajar en cualquiera de tus debilidades, y también lo que necesitas hacer para atacar o cambiar cualquier debilidad.

Ten cuidado de no estar abrazando tus debilidades. Algunas son más bien aceptadas, en lugar de ser trabajadas. De hecho, puedes pasar mucho tiempo tratando de corregir una debilidad, a expensas de concentrarte en una fortaleza que compensa con creces la debilidad. Es posible que te digas a veces que eso “construye el carácter”, pero también implica saber cuándo debes dejarlas ir, y no seguir con algo que no va a mejorar tu vida.

10) Por último, pero igualmente importante, no niegues esos momentos “de chispa” en tu vida.

Estos son momentos cuando haces algo que nunca has hecho antes, incluso que no habías pensado que harías.

Las posibilidades son infinitas, pero si de repente descubres algo quemándote por dentro, y la capacidad de hacer algo como si hubieras nacido para hacerlo, es probable que hayas caído en una fortaleza que no había sida descubierta previamente. No todo el mundo experimentará  ese increíble momento, pero si llega a sucederte, trabaja con él para mejorar tu vida y alcanzar tu verdadero potencial.

Consejos:

Cambiar las debilidades toma tiempo, así que date a ti mismo un descanso, si es que eres capaz de hacer resoluciones inmediatas. Además, no gastes todo tu tiempo tratando de convertir una debilidad en una fortaleza. Primero busca soluciones para construir el conjunto de tus habilidades (esto es lo que puedes cambiar), y luego busca formas de seguir trabajando con esas fortalezas, las que quieres que brillen al máximo porque son naturales para ti.

Sé cuidadoso cuando identifiques tus deseos, de no agregar “falsos deseos”. Estos son los deseos alimentados por una creencia errónea, como de que estás destinado a trabajar en negocios extranjeros, ya que así llegarás a vivir en París, Londres y Río de Janeiro, o que quieres ser una estrella de cine para poder asistir a fiestas glamorosas o conocer un esposo rico. Estos no son deseos, simplemente es fantasear. Conoce la diferencia, ya que podrías cometer un error en construir una carrera en torno a una fantasía, más que alrededor de una fortaleza innata y un propósito.

Advertencias:

Cuando estés en una entrevista, nunca alardees acerca de tus fortalezas o te quejes sobre tus debilidades. Sé directo con los hechos y con las debilidades. En cuanto a las fortalezas, debes mantenerlas reales y sé lo suficientemente humilde para evitar sonar arrogante.

Autor: José M. Aquino.

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